Eyaculación Precoz y su Tratamiento

La eyaculación precoz, también conocida como eyaculación prematura, es la disfunción sexual masculina más común. Según investigaciones, uno de cada tres hombres entre 18 y 59 años la experimenta en algún momento de su vida. Sin embargo, las tasas de consulta médica y tratamiento son bajas, ya que muchos sienten vergüenza de hablar de sus síntomas. Si no se trata, la eyaculación precoz puede generar problemas psicológicos graves tanto en los hombres como en sus parejas, afectando la confianza, causando depresión e incluso llevando al divorcio.

Entonces, ¿qué es la eyaculación precoz? ¿Cuáles son sus tipos y causas? ¿Cómo se diagnostica? ¿Existe realmente una solución para este problema tan frecuente en la sociedad? En este artículo analizaremos la eyaculación precoz y responderemos estas preguntas.

¿Qué es la eyaculación precoz?

Para definir la eyaculación precoz, primero debemos entender cómo ocurre la eyaculación. Cuando un hombre se estimula sexualmente, las señales del cerebro y la médula espinal llegan al área genital. Estas señales provocan la contracción de los músculos pélvicos, lo que impulsa a los espermatozoides a través del conducto deferente hacia el pene. Durante este trayecto, el esperma se mezcla con los fluidos de las vesículas seminales y la próstata formando el semen. Con el placer sexual, el semen se expulsa del pene, proceso que llamamos «eyaculación» o «clímax».

Mientras que la erección es un estado incontrolable, la eyaculación es un fenómeno controlable. Sin embargo, algunas personas presentan limitaciones en este control, eyaculando de manera repetida y sin desearlo antes o inmediatamente después del coito. A esta condición la definimos como «eyaculación precoz».

¿Cuáles son los tipos de eyaculación precoz?

Podemos clasificar la eyaculación precoz en dos subgrupos:

• Eyaculación precoz primaria (de por vida): Aparece desde la primera experiencia sexual. Generalmente ocurre en menos de un minuto después de la penetración. Puede deberse a enfermedades subyacentes o a un exceso de terminaciones nerviosas sensibles en el glande.

• Eyaculación precoz secundaria (adquirida): Ocurre en hombres que no tuvieron problemas en sus primeras relaciones, pero que los desarrollan más adelante. Es más frecuente en la sociedad y puede tener causas fisiológicas o psicológicas. Las tasas de éxito en el tratamiento son mayores en este tipo.

¿Cuáles son las causas?

Las causas pueden dividirse en psicológicas y orgánicas.

Causas psicológicas:
Inexperiencia sexual, percepciones negativas sobre la propia imagen, novedad en la relación, exceso de excitación, estrés en la pareja, ansiedad, sentimientos de culpa o insuficiencia, depresión, problemas de control e intimidad.
Traumas sexuales o psicológicos en la infancia, abuso sexual, educación sexual estricta, experiencias traumáticas, masturbación apresurada o adicción a la pornografía también pueden originar eyaculación precoz de por vida.

Causas orgánicas:
Diabetes, factores hormonales (oxitocina, LH, prolactina, hormonas tiroideas), inflamación de próstata y vías urinarias, enfermedades de transmisión sexual, déficit de serotonina y dopamina, hipersensibilidad del glande, circuncisión defectuosa, depresión, problemas de erección.
Es importante aclarar que no existe relación entre el tamaño del pene y el tiempo de eyaculación.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más frecuentes son:

  • Eyaculación persistente en menos de un minuto antes o después de la penetración
  • Eyaculación incontrolable e inevitable
  • Quejas persistentes durante más de 6 meses
  • Ocurrencia en el 75-100% de los encuentros sexuales
  • Malestar clínico significativo en la pareja, insatisfacción y tensión conyugal

¿Cómo se diagnostica?

Los pacientes con estos síntomas deben ser evaluados por un especialista en urología y andrología. Para el diagnóstico, el médico recoge una historia clínica detallada, revisa enfermedades y medicamentos del paciente, realiza un examen urológico y físico completo. Si sospecha una causa orgánica, puede solicitar pruebas de laboratorio.

¿Se puede prevenir?

Aunque la erección es incontrolable, se sabe médicamente que la eyaculación puede controlarse. En los pacientes con eyaculación precoz existe un problema en este mecanismo. Para mejorarlo, se recomiendan ejercicios de fortalecimiento de los músculos que controlan la eyaculación y el uso de dispositivos para mejorar la autogestión. También pueden usarse cremas o preservativos de textura gruesa para reducir la sensibilidad del glande. Si estas medidas no son suficientes, deben evaluarse opciones de tratamiento médico.

¿Cómo se trata?

Si no se trata, la eyaculación precoz puede causar problemas sexuales y psicológicos permanentes, e incluso rupturas de pareja. El primer paso es que el paciente acuda sin vergüenza a un especialista en urología y andrología. Con los avances recientes, los tratamientos muestran resultados alentadores.

La terapia conductual es la primera opción. Si no es suficiente, pueden administrarse medicamentos. Para pacientes que no responden a fármacos o presentan hipersensibilidad en el glande, el tratamiento con relleno peneano ofrece resultados muy satisfactorios.